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04/11/2008
Justo antes del arco de acceso a la Plaza Roja (Красная площадь o, literalmente Plaza Preciosa), se encuentra el kilómetro cero ruso, o el punto del que parten las principales avenidas de la ciudad que más tarde se convertirán en las principales carreteras. Allí se arremolinan miríadas de turistas esperando su turno para lanzar una moneda al aire y pedir su deseo.
Entre ellos se distinguen fácilmente las almas desesperadas de Moscú. Hoscos y sin embargo pacientes, esperan a que el despreocupado visitante sueñe para lanzarse a por el trago de vodka, o el trago para su marido, en forma de moneda. Si la moneda es extranjera de nada sirve y es arrojada de nuevo con gesto desdeñoso.
Todo muy folclórico, todo tremendamente triste.
06/11/2008
La lealtad verdadera
es apearse del burro
y desmontar la quimera.
Porque donde dije y digo
están el sudor del hombre
y el embeleso del niño
y la mujer que en el vientre
y el corazón lleva el nido.
Por ellos cambio de idea
porque ellos serán los jueces
del valor de la herramienta.
Por ellos vuelvo a montar
porque la tierra del hombre
es la de nunca acabar.
12/11/2008
Храм Христа Спасителя

Realmente no hay descripción posible que prepare para la impresión visual que provoca la entrada a la Catedral de Cristo Salvador. Ya la estación de metro por la que llegamos Кропоткинская (Kropotkinskaya) sugiere la opulencia de lo que se avecina. No en vano fue construida como puerta de acceso al que estaba destinado a ser el más grande edificio jamás construido y octava y última de las Hermanas de Stalin: el Palacio de los Soviets, guinda a la megalomanía, no sólo de un hombre, sino de un régimen. La entrada de Rusia en la II Guerra Mundial y la consiguiente concentración de recursos humanos y materiales impidió que el descomunal proyecto se llevara a cabo.
En cualquier caso lo que no impidió fue la destrucción en 1931 de la Catedral original. Terminada en 1881 después de cuarenta años de construcción fue obra de "toda la Nación Rusa" y conmemoraba "La Gratitud del Pueblo Ruso a la Divina Providencia por salvar a la Patria de la fatalidad que se cernía sobre ella" que no era otra que la llegada a Moscú de Napoleón con una maltrecha Grande Armée.
Trás la muerte de Stalin Kruschev construyó la piscina más grande del mundo (ya que no pudo ser la mayor construcción del mundo, al menos que sea el mayor agujero del mundo) y sólo tras la caída del comunismo y ya con Yeltsin como presidente se reconstruyó completamente la catedral de estilo quizá bizantino, en apenas seis años.
Tal vez sea un signo más de este Moscú de contrastes, de este Moscú de búsqueda de poder y de imagen (sólo me puedo imaginar lo que supuso para la iglesia ortodoxa y el Patriarca Alexei este tanto) en el que lo primero es la apariencia, la imagen que se proyecta; en el que apenas se hace caso a la mugre que se acumula en las esquinas, en los rincones de las propias casa,s a la miseria que se acurruca en los soportales.
Aún así, entrar en la catedral es sentirse abrumado por el brillo, los colores, las sensaciones de un símbolo, un país y una cultura únicas.
17/11/2008
Ива́н IV Васи́льевич

Hay algo en esos ojos.
Estar al cabo de la insania, saber que siempre se ha estado loco y ya por fin abandonar toda lucha. Traspasar el punto de no retorno, cruzar su particular Rubicón.
Иван Грозный (Iván el Terrible) fue coronado Gran Príncipe de Moscú a los tres años, en 1533. Su madre se ocupó de la Regencia hasta que él cumplió los ocho años, en que fue envenenada por los Boyardos y él recluido en el palacio del Kremlin. Para dar salida a la rabia torturaba perros y los arrojaba desde las torres del palacio, primeros signos de lo que hoy se diagnosticaría, tal vez, como sociopatía.
Si bien desde muy joven destacó como ávido lector y notable escritor, no en vano años más tarde introduciría en Rusia la imprenta y durante su mandato impulsaría las artes y las ciencias, a los trece años, con el fin de hacerse respetar y aprendidas ya las reglas del juego del poder, mandó arrojar a una jauría de perros al príncipe Andrey Shúisky para que lo despedazaran.
Entre sus grandes logros se encuentran las conquistas de los kanatos tártaros de Kazán y Astracán, en la ciudad de Kazán no dejó a nadie con vida y sustituyó la población musulmana por colonos rusos. Para conmemorar la victoria mandó construir en Moscú la famosa Catedral de San Basilio.
En 1560 murió su primera esposa, lo que arrojaría al Zar a una espiral de violencia y resarcimiento que tendría como objetivo principal a los siempre odiados Boyardos, pero no sólo. A través de su guardia personal los Oпричник extendió el horror y la muerte por todo el reino: caballeros de élite vestidos de negro, sobre caballos negros y en negros carruajes regaban con sangre los caprichos del Zar. Al final de su reinado cuentan las leyendas que dio rienda suelta a sus perversiones personales desflorando vírgenes, practicando la sodomía y matando a sus hijos bastardos.
Cierto día en palacio se cruzó con la mujer de su hijo, encinta, que llevaba el pelo suelto. El Zar Ivan sintió que debía poner remedio a la indecencia que dicha licencia manifestaba y comenzó a golpear salvajemente a su nuera. Iván, el hijo, acudió alertado por los gritos de auxilio de su mujer y al intentar detener a su padre este le asestó un golpe mortal con el bastón de mando.
El resto está en el cuadro de Репин que abre esta entrada y en sus propias palabras: "Desde los tiempos de Adán hasta este día, he sobrepasado a todos los pecadores. Bestial y corrompido he ensuciado mi alma"

El cuadro se puede disfrutar en la Galería Tretiakov de Moscú, para saber más de arte ruso, por favor visiten el Museo Ruso.
22/11/2008
Еда

El menú tradicional siempre empezará con un caldo. El más conocido y considerado casi plato nacional es la sopa Борщ ( borsht, a base de remolacha lo que le da un toque dulzón al paladar muy diferente a lo que estamos acostumbrados en España), también es muy típico el Щи (shi, a base de col) y otros con tocino o un sucedáneo del salmón, más barato, más popular pero igual de sabroso. Todas con abundante verdura y patata, un puñadito de perejil fresco y una cucharadita de Сметана.
El plato principal suele ser una bola de carne (de ahí el filete ruso) que puede estar rebozada o no; si está rellena suele ser de champiñones, cebollita, queso. El acompañamiento habitual puele ser bien la omnipresente patata (en puré, frita, cocida), bien una especie de fideos gruesos y huecos, bien arroz.
A la hora del postre hay gran afición por los pasteles (con merengue, chocolate), los блины (crêpes), una especie de mousse (chocolate, fresa) aunque gelatinoso en la textura y menos profundo al paladar y algo parecido a nuestro almíbar si bien más espeso y con la fruta desecha en el líquido (manzana, frambuesa, melocotón y los más acordes con los tiempos mandarina o kiwi).
La única bebida durante toda la comida es el té, negro habitualmente.
La primera vez que vi el ritual de la comida a este lado de Europa fue en Polonia, en un bar de carretera. Cuando entré estaban solos en el comedor. Mesa redonda, mantel de tela a cuadros. El tazón de caldo enfrente, el plato principal (una de esas salchichas cocidas gigantes que los alemanes han desparramado por casi todo occidente) a un lado. En los veinte o treinta minutos que duró la comida no intercambiaron una mirada ni una palabra. El gesto de llevarse la comida a la boca es perfectamente armónico, cadencioso. Sin prisa pero también sin una sola pausa apuran el caldo y pasan al segundo plato en el que el gesto se repite ahora con el tenedor, el pan se come en rebanadas y a bocados, sin partirlo. Se termina toda la comida del plato.
Aquí es igual (o al menos lo venía siendo, porque la juventud rusa está sufriendo de manera acelerada el proceso de mimetización con las costumbres occidentales que es norma corriente hoy en día en todo el mundo. Las peores son lo primero que se pega claro: la descortesía hacia los mayores, el desprecio condescendiente disfrazado de solidaridad para los que no son sus iguales). La comida es una suerte de ceremonia, que pudiera parecer un rito casi sagrado en la mayoría de las personas mayores y las gentes de las regiones. Quizá por eso no sea necesario envilecerlo hablando de los asuntos del día, los problemas o el tiempo en el mejor de los casos o, mucho más común por nuestros pagos, hablando de uno mismo sin escuchar a nadie más que a uno mismo, конечно.
25/11/2008
Первый снег

En los últimos días llegó por fin la esperada nieve. Por ahora nos trata con indulgencia, nevadas apacibles e intermitentes que suavizan las temperaturas y convierten el camino a la universidad en un agradable paseo. A pesar de lo extremo del país no se puede decir que no nos venga adviertiendo (de todo), casi con delicadeza. Otra cosa es que uno preste atención a los signos.
Las mañanas son para sacar a los niños a que disfruten de un clima que, dicen, está siendo especialmente benévolo este año. Las madres, abuelas y niñeras los llevan al parque a que entren en contacto físico con la hierba, la tierra, el clima. Los bebés metidos en los carritos duermen mansos y sonrosados al arrullo de las mantas; niños de dos años hipnotizados por los copos que refrescan sus caritas y de los que por primera vez en sus vidas tienen consciencia; los veteranos no pueden dejar de correr de sus madres al columpio, de éste a sus amigos y otra vez a la madre riendo felices.
Hasta en los mayores se refleja un cierto cambio en el ánimo insospechado hasta el momento. No se trata de que de repente el país se haya vuelto una balsa de aceite, no, y bien es cierto que con el deshielo y la aparición de los charcos marrones el ademán taciturno amenaza regreso con renovados bríos pero se han visto los primeros gestos de alegría exteriorizados en forma de bolazos de nieve, sonrisas en la frutería y medias sonrisas en casa.
PS: Para las fotos pasen por el archivo que la revista Life aloja en google.
